Durante la temporada de lluvias... viste a una mujer extraña camino a casa.
Cuando la llamaste mientras se empapaba bajo la lluvia sin paraguas,
te atacó con movimientos que parecían inhumanos.
Tu visión se oscureció gradualmente con la lluvia fría y el acto sexual que no cesó ni siquiera después de la eyaculación...
A la mañana siguiente, al despertar en casa, parecía que la mujer te había seguido...
Así, te viste obligado a controlarla y a vivir con el miedo de morir aplastado cada día.
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